El mundo de los negocios actualmente presenta una gran cantidad de retos. Las empresas están obligadas a evolucionar en su actuar con todos los involucrados: clientes, proveedores, empleados, autoridades, instituciones financieras, por mencionar algunos, y en esta misma evolución el Contador Público ha estado trabajando en un nuevo enfoque de participación.

Históricamente algunas funciones del Contador Público se veían en las empresas como un “mal necesario” traducido en registros contables, cálculos de impuestos, auditorias, etc., pero pocas veces se observaba el valor estratégico de sus funciones.

Con el impacto tecnológico en los procesos operativos, el dinamismo del marco legal y tributario, el alto volumen de información que se maneja, la alta competencia, la oportunidad en la toma de decisiones, entre otros factores, han ido colocando al Contador Público como un aliado de los empresarios.

La formación académica en materias como: Contabilidad, Información Financiera, Costos, Auditoría, Impuestos, Derecho, Planeación Estratégica, así como el manejo de sistemas informáticos, coloca al Contador Público como un potencial “doctor de Empresa”, capaz de mejorar la salud financiera de los negocios.

Derivado de lo anterior se exige también una constante actualización en dichas materias, a tal grado que si se conjunta a un profesional con deseos de elevar su calidad profesional y a un empresario con visión y respetuoso del trabajo del Contador, se modela una mancuerna de éxito.

 

¿Cuál es el valor que un contador le da un empresario?

El contador es un profesional que:

  • Comprende el entorno electrónico tributario local, nacional e internacional.
  • Conoce cómo analizar la rentabilidad de un negocio y las decisiones requeridas para lograrla.
  • Delimita procedimientos para mejorar el control interno.
  • Considera los alcances de los diferentes tipos de figuras legales.
  • Se apoya de elementos tecnológicos para disminuir tiempos.
  • Sabe leer el entorno económico.

El Contador –al ir ganando experiencia y al procurar mantenerse actualizado–, se convertirá en un Contador estratega, capaz de comprender la visión del empresario y modelar el esquema de operación más óptimo para lograr sus objetivos y disminuir cualquier tipo de riesgo financiero.

Desde los proyectos de incubación, si el emprendedor se hace acompañar de un contador actualizado y con experiencia, observando que no solo se requiere para “pagar impuestos”, se incrementarán las posibilidades de éxito de su proyecto.

Es por esto que en el ICPNL se encuentran colegiados más de 1700 profesionales que desean incrementar su nivel profesional. Asisten constantemente a cursos y participan en comisiones de estudio y de trabajo, demostrando que se encuentran aptos para ejercer su función. De esta manera y a través de sus diversas actividades, aportan a la sociedad cuando logran que las empresas se conviertan en una fuente de bienestar para todos sus involucrados.

Abrir chat