Por: Antonio Rodríguez

Con estos medios lo está logrando, desde el año 2014 la autoridad ha venido perfeccionando una serie de elementos de fiscalización que integran un sistema:

  • Factura Electrónica (CFDI)
  • Recibos de Pago o complementos de pago
  • Buzón Tributario
  • Ley Antilavado
  • Declaraciones mensuales, anuales e informativas de las empresas y personas físicas
  • Auditoría Electrónica

En un ambiente electrónico digital, donde la información es inmediata y en estructuras perfectamente definidas, con fechas de entrega estipuladas, los sistemas de análisis de datos de la autoridad pueden crear una serie de “presunciones” que resultan en las siguientes acciones que los contribuyentes ya estamos sufriendo:

  • “Invitaciones” a revisar discrepancias de ejercicios pasados, que llegan por mensajes de buzón tributario
  • Correos electrónicos que avisan de “comportamientos atípicos” de los impuestos
  • Correos electrónicos que invitan a hacer declaraciones pendientes
  • Llamadas telefónicas para invitarte a aclarar “comportamientos atípicos”
  • Mensajes a tu teléfono celular para informarte de declaraciones pendientes
  • Invitaciones a una cita presencial donde exponen al Contribuyente todo lo que saben de él: comportamientos de sus últimos ejercicios, declaraciones omisas o con supuestos errores, discrepancias, etc. Este programa llamado “Vigilancia profunda”
  • Carta “opinión de cumplimiento”

Todo lo anterior no son consideradas facultades formales de la autoridad (Requerimientos, auditorías, visitas domiciliarias), sino que se trata de programas que se realizan para motivar el cumplimiento de las obligaciones de los contribuyentes. Y en la mayoría de los casos, se solucionan con alguna aclaración y no tiene consecuencias; excepto donde si hay omisiones graves.

¿Qué hacer para no ser sujeto de este aparente “terrorismo fiscal”? 

Cumplir oportunamente con todas las obligaciones, empezando desde la administración de la empresa. Adecuado control desde:

  • Facturación oportuna y correcta
  • Identificación de cada depósito recibido y emisión de Recibo Electrónico de Pago
  • Identificación de cada pago realizado con su factura respectiva
  • Exigir Recibos de Pago por los pagos realizados
  • Emitir correctamente la nómina y expedientes de empleados
  • Controlar un inventario de mercancías
  • Llevar un inventario de activos fijos

Todo lo anterior, apoyándose en sistemas electrónicos de preferencia.

Por esto la invitación de Hobetus para estar cumpliendo en tiempo y forma, asesorarse para hacerlo de la manera correcta y no correr riesgos innecesarios, como multas, auditorias formales o suspensión de sellos para facturar.

Claro que es molesto e incómodo este sistema de fiscalización, ser observado en todo momento y exigiendo hacer las cosas de manera oportuna. Si queremos ver el lado positivo, esto influye en los hábitos empresariales y personales: cuando una empresa o negocio comienza a funcionar cumpliendo estos parámetros, la misma inercia de exigencia la empieza a llevar a otro nivel.

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