Cada vez toma mayor importancia que los contribuyentes vayan al corriente con sus obligaciones fiscales, no solo por aspectos tributarios sino también de mercado. En esta edición, deseamos darles a conocer esto.

Con la nueva tecnología de fiscalización del SAT, a lo que hemos llamado “big brother fiscal”, obliga a los contribuyentes (personas físicas y morales) a emplearse más a fondo en su administración y planeación. Prácticas como: declaraciones en ceros, modificaciones de resultados sin sustento, etc., son ahora completamente obsoletas y potencialmente perjudiciales para quien las realiza.

Debido a que la autoridad no tiene alcance para revisar y auditar a todo el universo de contribuyentes, se ha estado trabajando en un perfil de riesgo individual para ser más efectivos en el ejercicio de sus facultades.

Si un contribuyente desea solicitar devolución de saldos a favor, la autoridad revisa que sus proveedores efectivamente hayan pagado sus impuestos o de lo contrario les detienen el proceso o no les retornan el monto total. Con esto obliga a que cada contribuyente “exija” a que sus proveedores estén al corriente. Incluso hay empresas que dejan de trabajar con ciertos proveedores por esta situación. He aquí las razones de mercado en que se ha convertido el cumplimiento de obligaciones fiscales.

Al conocer la autoridad con que proveedores opera cada contribuyente a través de las facturas electrónicas puede también suponer operaciones inexistentes, si esos proveedores presentan discrepancias en su situación.

SUGERENCIAS:

1)A los proveedores principales solicitarles: Opinión de Cumplimiento de Obligaciones Fiscales, periódicamente (Trimestralmente por ejemplo).

2) Poner atención especial a los procesos administrativos y planeación para cumplir con la contabilidad y obligaciones fiscales.

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