Obligación que tienen los contribuyentes de informar todos sus ingresos percibidos en el año y de presentar sus deducciones anuales o personales.

La semana anterior recibimos esta noticia por parte de las autoridades: el vencimiento de la presentación de la declaración anual 2019 para personas físicas se extendería hasta el 30 de junio.

Y ante esto hay posturas encontradas. Por un lado, resultó de gran apoyo para aquellos que resultaban con un impuesto a cargo, pues su fecha de vencimiento también se ve postergada sin enfrentar recargos y actualizaciones. Adicionalmente, la facilidad para cumplir con el pago hasta en seis parcialidades, se difiere hasta el mes de noviembre para tenerlo liquidado en su última exhibición. El beneficio se sentirá en no comprometer todo el monto del flujo de efectivo en estos meses donde se está sintiendo contraída la liquidez.

Por otro lado, los profesionales que nos dedicamos a apoyar a los contribuyentes en el cumplimiento de sus obligaciones fiscales, sabemos que desde el 1 de abril se habían presenciado muchos altibajos en la plataforma de las declaraciones; además de errores de carga de información y en los cálculos automáticos, provocando mucho desfase y molestias a los contribuyentes por el rechazo de devoluciones de saldos a favor. La autoridad ha venido realizando correcciones y actualizaciones durante el mes.

La cuenta oficial de Twitter del SAT, publicó una gráfica donde mostraba el aumento de declaraciones de personas físicas presentadas en este ejercicio con respecto al año anterior. Antes de llegar a una interpretación de esto, reflexionemos lo que significa el ejercicio de declaración anual.

Es la obligación que tienen los contribuyentes de informar todos sus ingresos percibidos en el año y de presentar sus deducciones anuales o personales, lo que provoca en la mayoría de los casos, saldos a favor de los contribuyentes, que en su mayoría optan por una devolución.

Y es en esto último, donde vemos que los contribuyentes han sido prontos, porque ocupan ese monto de devolución para afrontar esta situación de emergencia. Por tanto, esta postergación de la obligación esperemos no sea extensible a un diferimiento a las solicitudes de devolución.

Se ocupa que la autoridad tenga la sensibilidad debida a este tema en el caso de personas físicas. De personas morales no existió la apertura en el mes de marzo de permitir una prórroga en la obligación o alguna facilidad para el cubro de impuesto anual o mensual, aún cuando los problemas informáticos existían y la liquidez ya mermaba.

Ante la situación actual de emergencia, las empresas generadoras de empleo, tienen casi nulo apoyo del gobierno federal. El liderazgo, la innovación y el deseo de salir adelante se fortalecerá y tendremos mejores entidades emprendedoras, pero los resultados los veremos después de un profundo receso.

Por otra parte, vemos a los estados del Noreste del país como un frente de unión ante la realidad, en muchos ámbitos: de salud, de seguridad, pero principalmente evaluando opciones para reactivar la economía y fortalecer las finanzas con ajustes al plan de coordinación fiscal. Estemos atentos a lo que se va desarrollando.

En el Instituto de Contadores Públicos de Nuevo León, siendo proactivos con el medio empresarial, se continua con la capacitación técnica por medios electrónicos. Les invitamos a seguir las redes sociales, visitar la página y fomentar la capacitación ahora que es cuando más se ocupa.

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